Cuando una pareja decide separarse, una de las primeras preguntas es qué tipo de divorcio le corresponde. La respuesta depende sobre todo de una cosa: si hay acuerdo sobre las consecuencias de la ruptura. Esta guía es orientativa; cada familia tiene sus circunstancias.
1. Divorcio de mutuo acuerdo
Es el que se plantea cuando ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y en cómo organizar lo que viene después. Se apoya en un convenio regulador, un documento donde se pacta, entre otras cosas:
- con quién vivirán los hijos y cómo será el régimen de visitas;
- la pensión de alimentos para los hijos, si procede;
- el uso de la vivienda familiar;
- el reparto de bienes y deudas comunes;
- una posible pensión entre los cónyuges.
Suele ser más rápido, más barato y menos desgastante, porque no hay que discutir cada punto ante un juez.
2. Divorcio contencioso
Se acude a él cuando uno de los cónyuges no quiere divorciarse o no hay acuerdo sobre alguno de los puntos anteriores. Entonces es el juez quien decide, después de oír a las partes y valorar las pruebas. Es un proceso más largo y más costoso, tanto en dinero como en carga emocional.
3. No es todo o nada
Es frecuente que haya acuerdo en lo principal y desacuerdo en algún aspecto concreto. Muchas veces se puede negociar y reducir lo que realmente hay que discutir. Cuanto más se pacte, más sencillo será el procedimiento.
4. Cuando hay hijos
Las decisiones sobre los hijos son las más delicadas. En cualquier caso, el criterio que se tiene en cuenta es el interés de los menores. Un buen acuerdo es el que ofrece estabilidad y claridad sobre el día a día.
5. Si uno de los cónyuges es extranjero o vivís en otro país
Cuando los cónyuges tienen nacionalidades distintas, viven en países diferentes o se casaron fuera de España, aparecen preguntas adicionales: qué tribunales son competentes, qué ley se aplica y cómo se reconocerá el divorcio en cada país. Conviene aclararlo antes de iniciar el procedimiento, porque la respuesta condiciona por dónde plantearlo. En el despacho atendemos en español e inglés.
6. Cómo prepararte
Antes de dar ningún paso, ayuda a tener ordenado:
- el libro de familia y los datos básicos de ambos;
- información sobre ingresos y gastos;
- documentación de bienes, hipotecas y deudas comunes;
- una idea clara de qué necesitas y qué estás dispuesto a ceder.
Cuándo conviene pedir asesoramiento
Aunque haya buena relación, conviene asesorarse antes de firmar un convenio, porque lo que se acuerda condiciona los años siguientes. Y si no hay acuerdo, contar con un abogado desde el principio ayuda a plantear bien el caso.
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